jueves, 17 de julio de 2014

SEMANA CIVIL, 8 DE FEBRERO de Pedro Mateo










8  de  Febrero.
 
IMPOSIBLE VOLVER ATRÁS lo ya pasado
Bien sea un paso bien los dolidos suspiros.
Una desazón me embarga los seis sentidos
Pues siento los ojos de un cristal tallado
Los oídos perciben sólo mensajes extraños
Obturado el olfato por sobredosis de nicotina
Y ningún gusto por la bebida o la comida
La cuchara se me cae de la mano al plato
Resecos incluso agrietados tengo los labios.

El mecanismo del recuerdo queda aplazado
De momento, de otras imágenes no existe deseo
Todo permanece parado, como un gran reloj
Donde cabría entero el universo más cercano.
Hace sol mientras tú desciendes al pozo del frío.
Para darnos ánimo existen antiguos remedios
Fuerzas increíbles en el decaimiento por el dolor.
Mientras el manantial de los ojos mudo mana
Nubes de sucio algodón muestran su reverso.

Oh soledad del cuerpo presente, ahora sí
Desvanecido, tan cerca de la tierra y tibio.
Oh visión iracunda, incapaz de toda alegría
Ni aquélla tan profunda que insuflaba la vida.
Oh amargura e infortunio en el adiós inusitado
Tus ojos entornados, mis manos en tu frente
Ayer, sobre un rostro de caolín y rosa esmaltado
Transparencia de ágata retornando al cuarzo.
Sopeso tu sudor oyendo palabras entrecortadas.

Pedro Mateo

MATEO, Pedro. ΑΙ' ΕΛΙΓΜΩΝ : A golpes de Timón / Pedro Mateo. --
Edición bilingüe. -- Atenas : ΕΚΔΟΣΕΙΣ ΓΑΒΡΙΗΛΙΔΗΣ, 2014
ISBN 9789605760816

Puedes escuchar el poema leído en griego por Pedro Mateo (seguir con la imagen adjunta)

         Puedes escuchar el poema leído en español por Solar del Bruto
       
        



jueves, 26 de junio de 2014

LAS CASAS de Santiago Sylvester



LAS CASAS

Las casas se pusieron inhóspitas
y tuvimos que abandonarlas a su suerte.

Primero fue la casa de los patios
donde la infancia ponía expectativa en ciertas plantas
que todavía ofrecían protección.
y en una muy querida forma de llamarnos a la mesa.
en otra casa las chirimoyas ordenaban una majestad
y el juego de los hermanos se escuchaba
como una premonición que sería demasiado dolorosa
si alguien insistiera ahora en recordar.
Después fue la casa donde la humedad del río
se nos pegaba al cuerpo como la piernas
de una mujer que nos enloquecía,
y hasta la sombra crujía de deseo, y una lengua
nos buscaba la lengua
con la voluntad desesperada.
Y las otras casas, con amigos hasta el amanecer,
con hijos, con poemas,
con pequeños olvidos (apenas distracciones
que sin embargo después
venían a buscarnos desmesuradamente).

De todas las casas nos hemos ido.
Y cuando creíamos que ya nada quedaba de ellas
apareció una hoja en el suelo, un grito subrepticio
en un cajón, el cuaderno de la escuela
con los cuidados de la madre, un botón, el canto del gallo.
Qué hacer entonces,
si no queremos coleccionar fracasos
ni objetos distraídos que se olvidaron de morir,
sino juntar los pedazos que sobreviven dolorosamente
y dejarlos caer por la ventana de este cuarto piso
como quien tira una corona de novia al mar,
como un globo lamentable que aligera su carga.
Restos queridos a los que decimos adiós con memoria trastornada.

Santiago Sylvester

Puedes escuchar el poema leído por Solar del Bruto aquí.

NUEVA poesía argentina / Leopoldo Castilla. -- Madrid : Hiperión, 1987
(Poesía ; 116)

SYLVESTER, Santiago. Perro de laboratorio seguido de Libro de viaje / Santiago
Sylvester. -- Madrid : Amargord, 2013 (Colección Transatlántica ; 21)

Más sobre S. Sylvester en el Festival de Poesía de Medellín

Una entrevista del programa Dar de nuevo





jueves, 12 de junio de 2014

ROBERT DUNCAN. SACARLO DE LA OSCURIDAD






SACARLO DE LA OSCURIDAD

Sacarlo del agua oscura.
Traerá noticias de más allá del horizonte.
Refugiados, gente sin nombre.        ¿Quiénes son?
¿Qué ocurre?     No sé.
Allí.    Donde no podemos ver nada.
Donde no podemos hacer nada.   Hombres de nuestro propio país
mandan mensajeros mortales que nosotros no mandaríamos.
El viento frío de su desolación hiela la primera insinuación de la mañana,
hay rumores de casas incendiadas, campos quemados, y ahora los espectros
de los hombres muertos que diariamente matan se alzan
contra nosotros.      Se va a volver en contra de nosotros,
     pasar, azotar aquí más allá de nosotros.
La gran casa de nuestra humanidad
ya no se sostiene.       Hombres de nuestro propio país
destruyen, queman, sacan de sus refugios
con gases, aullando o en silencio, a cualquier
ser humano o animal que quedase vivo.

Desposeído, el cielo maternal
busca nuestros rostros, busca mi corazón.
Qué tengo que ver yo con todo esto
que ahora me deja indigente.
En medio de mi felicidad, el gusano
de la miseria del hombre se enrosca en mi corazón.

El sueño se me reveló, yo también  soy Ismael.

Rober Duncan

Versión de Marta López-Luaces

Puedes escuchar el poema leído por Solar del Bruto

DUNCAN, Robert. Tensar el arco y otros poemas : antología poética, 1939-1987 /
Robert Duncan ; traducción, prólogo y notas Marta López-Luaces. -- Madrid : Bartleby, 2011

Más sobre Robert Duncan


 

jueves, 29 de mayo de 2014

Roberto Juarroz. Morir, pero lejos...







Poesía Vertical IX


Morir, pero lejos.
No aquí,
donde todo es una aviesa
conspiración de la vida,
hasta las otras muertes.

Morir lejos.
No aquí,
donde morir es ya una traición,
más traición que en otra parte.

Morir lejos.
No aquí,
donde la soledad descansa de a ratos
como si fuera un animal tendido,
olvidando su espuela de locura.

Morir lejos.
No aquí,
donde cada uno se duerme
siempre en el mismo sitio,
aunque despierte siempre en otro.

Morir lejos.
No aquí.
Morir donde nadie nos espere,
donde haya lugar para morir.

(Para Jorge Luis Borges)

Roberto Juarroz

Puedes escuchar el poema leído por Solar del Bruto

Página sobre Roberto Juarroz

Una entrevista hermosa de Luis Bravo

JUARROZ, Roberto. Poesía vertical : antología, 1958-1993 / Roberto Juarroz. --  Madrid : Visor, 2008
(Visor de Poesía)
978-84-7522-275-7

jueves, 8 de mayo de 2014

William Carlos Williams. Canción




CANCION

Preferiría leer un relato
sobre un remoto
pantano en Carolina donde

la garza blanca cría
protegida de los
cazadores alcanzable solo a través

de unos troncos medio hundidos
un lugar de difícil acceso las hembras
construyendo sus nidos

en el calor sofocante los machos
esplendorosos mientras se aparean
que atestiguar

cómo su ancha pelvis
la vuelve torpe en la
huida...

pero he olvidado la belleza
que no es sino un bálsamo
cuando nuestro tiempo

se ha consumido ¡y las aflicciones
nos llevan
a comer del mismo plato!

William Carlos Williams

Traducción de Juan Antonio Montiel

Puedes escuchar el poema leído por: Solar del Bruto.

WILLIAMS, William Carlos. Cuadros de Brueghel / William Carlos
Williams ; traducción y prólogo Juan Antonio Montiel . -- Barcelona :
Lumen, 2007  (Poesía ; 170)
ISBN 9788426416193

Materiales de lectura de la UNAM

William Carlos Williams en la Poetry Foundation

Más sobre el poeta





martes, 29 de abril de 2014

William Burroghs mató a su mujer de un disparo jugando a Guillermo Tell


Letra negra de la literatura







1951. El mismo año que Jack Kerouac acaba su novela más emblemática, En el Camino, Williams S. Burroughs, otro destacado miembro de la generación Beat, borracho mata a su mujer de un balazo en la cabeza imitando la hazaña de Guillermo Tell, en vez de manzana un vaso de ginebra Oso Negro y por flecha un revolver calibre 38
Esto ocurrió en Lecumberri, México. Burroughs permaneció en la carcel 14 días, tras los que salió en libertad y continuó su vida de escritor

Su declaración ante el juez fué "Tengo 37 años. Hace tres días llegué a México, acompañado de mi esposa, con quien contraje matrimonio hace cinco años. A las 15 horas fuimos al apartemento 10 de las calles Monterrey 122 , con el fin de visitar a mi amigo Johnny Heally. Horas más tarde todos estábamos borrachos. Saque de un veliz mi pistola y la puse sobre la mesa ; luego la tomé de nuevo para demostrar a los presentes el manejo, y al estar jugando con ella se produjo el disparo que hirió a mi esposa."

jueves, 24 de abril de 2014

FABIO MORÁBITO. LOS ÁRBOLES NO SON DE MADERA





LOS ÁRBOLES no son de madera
y no tocamos madera cuando tocamos un árbol.
Un árbol,
cuando ha exprimido el canto de sus ramas,
se recuesta en su tumba de madera,
toca madera y deja de ser árbol.
La madera de una silla no es madera muerta
y los árboles no son madera viva;
los árboles son árboles
y la madera es madera,
y los árboles muertos
son madera de pie,
madera con ramas y pájaros,
y no se sabe si los pájaros
los toman como árboles
o como lo que son: sillas silvestres,
madera para descansar que anhela que la quemen.
Los árboles se mueren de madera,
y el fuego,
que compendia en un minuto años de pájaros,
años de hormigas por las ramas,
conoce solo un idioma: la madera,
y no sabe nada de los árboles

Fabio Morábito

Puedes escuchar el poema leído por: Solar del Bruto


MORÁBITO, Fabio. Ventanas encendidas : antología poética / Fabio Morábito ;
edición de Juan Carlos Abril. -- Madrid : Visor, 2012
(Visor de poesía ; 807)

Más textos de Fabio Morábito en Letras Libres

Otros enlaces a YouTube



jueves, 10 de abril de 2014

Gabriel Ferrater. Si puedo












Si puedo

Alguna cosa ha entrado
en un poema que sé
que he de escribir, y no
sé cuándo, cómo o qué
querrá expresar. Si puedo
lo guiaré hacia ti.
Que diga tus cabellos
o la escama de sol
que te tiembla en la uña.
Pero quizá no siempre
tendré del todo en cuenta
lo que ahora veo en ti.
He oído el son oscuro
de algo que se me cae
a un pozo. Cuando flote,
¿sabré reconocer
que viene de este instante?

Gabriel Ferrater



Si puc

Alguna cosa ha entrat
dins algun vers que sé
que podré escriure, i no
sé quan, ni com, ni què
s’avindrà a dir. Si puc
te’l duré cap a tu.
Que digui els teus cabells
o l’escata de sol
que et tremola a aquesta ungla.
Però potser no sempre
tindré del tot present
el que ara veig en tu.
He sentit el so fosc
d’una cosa que em cau
dins algun pou. Quan suri,
he de saber conèixer
que ve d’aquest moment?

Gabriel Ferrater

Para escuchar el poema leído por Solar del Bruto. Pincha aquí

FERRATER, Gabriel. Mujeres y días. -- Barcelona : Seix Barral, 1979

Excelente documental en los Imprescindibles de RTVE sobre Ferrater




Jaime Gil de Biedma. Pandémica y celeste






PANDÉMICA Y CELESTE

                                        quam magnus numerus Libyssae arenae
                                        aut quam sidera multa, cum tacet nox,
                                        furtiuos hominum uident amores.
                                                      Catulo, VII

Imagínate ahora que tú y yo
muy tarde ya en la noche
hablemos hombre a hombre, finalmente.
Imagínatelo,
en una de esas noches memorables
de rara comunión, con la botella
medio vacía, los ceniceros sucios,
y después de agotado el tema de la vida.
Que te voy a enseñar un corazón,
un corazón infiel,
desnudo de cintura para abajo,
hipócrita lector -mon semblable,-mon frère!

Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo
quien me tira del cuerpo hacia otros cuerpos
a ser posiblemente jóvenes:
yo persigo también el dulce amor,
el tierno amor para dormir al lado
y que alegre mi cama al despertarse,
cercano como un pájaro.
¡Si yo no puedo desnudarme nunca,
si jamás he podido entrar en unos brazos
sin sentir -aunque sea nada más que un momento-
igual deslumbramiento que a los veinte años !

Para saber de amor, para aprenderle,
haber estado solo es necesario.
Y es necesario en cuatrocientas noches
-con cuatrocientos cuerpos diferentes-
haber hecho el amor. Que sus misterios,
como dijo el poeta, son del alma,
pero un cuerpo es el libro en que se leen.

Y por eso me alegro de haberme revolcado
sobre la arena gruesa, los dos medio vestidos,
mientras buscaba ese tendón del hombro.
Me conmueve el recuerdo de tantas ocasiones...
Aquella carretera de montaña
o los bien empleados abrazos furtivos
y el instante indefenso, de pie, tras el frenazo,
pegados a la tapia, cegados por las luces.
O aquel atardecer cerca del río
desnudos y riéndonos, de yedra coronados.
O aquel portal en Roma -en vía del Balbuino.
Y recuerdos de caras y ciudades
apenas conocidas, de cuerpos entrevistos,
de escaleras sin luz, de camarotes,
de bares, de pasajes desiertos, de prostíbulos,
y de infinitas casetas de baños,
de fosos de un castillo.
Recuerdos de vosotras, sobre todo,
oh noches en hoteles de una noche,
definitivas noches en pensiones sórdidas,
en cuartos recién fríos,
noches que devolvéis a vuestros huéspedes
un olvidado sabor a sí mismos!
La historia en cuerpo y alma, como una imagen rota,
de la langueur goûtée à ce mal d’être deux.
Sin despreciar
-alegres como fiesta entre semana-
las experiencias de promiscuidad.

Aunque sepa que nada me valdrían
trabajos de amor disperso
si no existiese el verdadero amor.
Mi amor,
íntegra imagen de mi vida,
sol de las noches mismas que le robo.

Su juventud, la mía,
-música de mi fondo-
sonríe aún en la imprecisa gracia
de cada cuerpo joven,
en cada encuentro anónimo,
iluminándolo. Dándole un alma.
Y no hay muslos hermosos
que no me hagan pensar en sus hermosos muslos
cuando nos conocimos, antes de ir a la cama.

Ni pasión de una noche de dormida
que pueda compararla
con la pasión que da el conocimiento,
los años de experiencia
de nuestro amor.
Porque en amor también
es importante el tiempo,
y dulce, de algún modo,
verificar con mano melancólica
su perceptible paso por un cuerpo
-mientras que basta un gesto familiar
en los labios,
o la ligera palpitación de un miembro,
para hacerme sentir la maravilla
de aquella gracia antigua,
fugaz como un reflejo.

Sobre su piel borrosa,
cuando pasen más años y al final estemos,
quiero aplastar los labios invocando
la imagen de su cuerpo
y de todos los cuerpos que una vez amé
aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.
Para pedir la fuerza de poder vivir
sin belleza, sin fuerza y sin deseo,
mientras seguimos juntos
hasta morir en paz, los dos,
como dicen que mueren los que han amado mucho.

Jaime Gil de Biedma

Para escuchar el poema leído por Solar del Bruto. Pincha aquí

Gil de Biedma, Jaime. Las personas del verbo. -- Barcelona : Barral editores, 1978
(Insulae Poetarum)




jueves, 27 de marzo de 2014

Octavio Paz. Semillas para un himno. En el centenario de su nacimiento.






Semillas para un himno

Infrecuentes (pero también inmerecidas)
Instantáneas (pero es verdad que el tiempo no se mide
Hay instantes que estallan y son astros
Otros son un río detenido y unos árboles fijos
Otros son ese mismo río arrasando los mismos árboles)
Infrecuentes
            Instantáneas noticias favorables
Dos o tres nubes de cristal de roca
Horas altas como la marea
Estrépito de plumas blancas en el cielo nocturno
Islas en llamas en mitad del Pacífico
Mundos de imágenes suspendidos de un hilo de araña
Y entre todos la muchacha que avanza partiendo en dos las altas aguas
Como el sol la muchacha que se abre paso como la llama que avanza
Como el viento partiendo en dos la cortina de nubes
Bello velero femenino
Bello relámpago partiendo en dos al tiempo
Tus hombros tienen la marca de los dientes del amor
La noche polar arde
Infrecuentes
            Instantáneas noticias del mundo
(Cuando el mundo entreabre sus puertas y el ángel cabecea a la entrada del jardín)
Nunca merecidas
            (Todo se nos da por añadidura
En una tierra condenada a repetirse sin tregua
Todos somos indignos
Hasta los muertos enrojecen
Hasta los ciegos deletrean la escritura del látigo
Racimos de mendigos cuelgan de las ciudades
Casas de ira torres de frente obtusa)
Infrecuentes
            Instantáneas
No llegan siempre en forma de palabras
Brota una espiga de unos labios
Una forma veloz abre las alas
                                   Imprevistas
Instantáneas
Como en la infancia cuando decíamos «ahí viene un barco cargado de...»
Y brotaba instantánea imprevista la palabra convocada
            Pez
                        Álamo
                                   Colibrí
Y así ahora de mi frente zarpa un barco cargado de iniciales
Ávidas de encarnar en imágenes
                                                           Instantáneas
Imprevistas cifras del mundo
La luz se abre en las diáfanas terrazas del mediodía
Se interna en el bosque como una sonámbula
Penetra en el cuerpo dormido del agua

Por un instante están los nombres habitados.

Octavio Paz

Para escuchar el poema pincha aquí 
Poema leído por Librería Solar del Bruto.

PAZ, Octavio. Obra poética I, 1935-1970 / Octavio Paz. -- Barcelona :
Círculo de Lectores, 1996 
84-226-3503-8 (I) 

10 textos para comprender el pensamiento de Octavio Paz
Octavio Paz en el Instituto Cervantes


 

martes, 25 de marzo de 2014

Encuadernación con papel al engrudo y tela

Encuadernación: 
Lomo en tela y papel al engrudo tintado por nosotros

Tarifa: 12 €   Precio para libros hasta 23 cm. de alto.
           15 €     "         "         "     hasta 30 cm. de alto.  
           18 €     "         "         "     hasta 40 cm. de alto.    

Incluye las guardas también envejecidas para que no desentonen.
                
   

Contactar con: Librería Solar del Bruto
Teléfono: 968 202349 

Arreglo cubierta con papel al engrudo


Arreglo de cubierta con papel al engrudo, tintado por nosotros. Puntas de tela negra.

Tarifa: 10 €   Precio para libros hasta 23 cm. de alto.
            13 €     "         "         "     hasta 30 cm. de alto.  
            15 €     "         "         "     hasta 40 cm. de alto.    

Si hay que colocar las guardas, también tintadas, se encarece en 3 € más.


Antes                                                                 Después

jueves, 13 de marzo de 2014

LUIS ROSALES. La pregunta





 

La pregunta

Estoy pensando en el misterio de que unas cuantas palabras
unidas puedan formar una pregunta;
una pregunta que en el momento mismo de nacer,
recién nacida,
pueda abarcar la vida entera:
las ciudades que están expedientadas,
los trenes despidiéndose con cierto aire de orgasmo,
la prensa eyaculada y matutina,
las canciones, las mieses y los hombres.
El misterio comienza cuando algunas palabras que se bastan a sí mismas
llegan a ser una pregunta,
esto es: una niñez,
una niñez eterna
que liga el mundo con nosotros
igual que una bisagra donde se junta el cielo con la tierra,
la palabra y su sombra de dominio,
lo natural, que duele, con su vasto silencio circundante.
Pero, además, estoy pensando que una pregunta sigue viviendo,
sigue siendo pregunta después de contestada
como un paisaje de Van Gogh sigue siendo paisaje
encerrado y enterrado en su marco,
sigue siendo anterior a la tierra,
sigue haciéndose tierra todavía.
Y estoy pensando, finalmente, que la pregunta es inextinguible
por lo que tiene de esperanza,
y que acaso algún día con lluvia en los cristales
se acercará Luis Cristóbal a mí;
se acercarán a mí sus quince años,
desde todas sus horas,
desde todos sus días,
como los chopos, cuando el viento los mueve, muestran alegremente
todas sus hojas a la vez,
se acercarán a mí para decirme de palabra en palabra:
¿Conociste a Azorín?

Luis Rosales
 
Pinche para escuchar el poema.
 
ROSALES, Luis. Obras completas. I Poesía. -- Madrid : Trotta, 1996
ISBN: 9788481641134
 
 
Entrevista después del Cervantes
 
 

 

jueves, 27 de febrero de 2014

VALERIO MAGRELLI










Valerio Magrelli



Y la grieta en la taza abre un sendero
a la tierra de los muertos.
W. H. Auden

...como cuando una grieta atraviesa
una taza.
R. M. Rilke


De ti recibo esta taza
roja para brindar por mis días
uno a uno
en las mañanas pálidas, las perlas
del largo collar de la sed.
Y si se cae y se rompe, abatido
yo, por la pena,
pensaré en repararla,
para proseguir los ininterrumpidos besos.
Y cada vez que el asa
o el borde se resquebrajen
volveré a pegarlos
hasta que mi amor haya recompuesto
la obra dura y lenta del mosaico.
                 ~
Desciende por el declive
cándido de la taza
por el interior cóncavo
y brillante, semejante al rayo,
la grieta,
negra, fija,
signo de una tormenta
que continúa tronando
sobre el paisaje sonoro,
de esmalte

Valerio Magrelli
Traducción de Carmen Romero

Si quieres escuchar el poema. Poema leído por Solar del Bruto

MAGRELLI, Valerio. Vetas y naturalezas. -- Madrid : Visor, 1997
(Colección Visor de Poesía ; 372)

Más sobre Magrelli
Un texto ilustrativo
Algunos poemas



E la crepa nella tazza apre un sentiero
alla terra dei morti.
W. H. Auden

...come quando una crepa attraversa
una tazza.
R. M. Rilke

Ricevo da te questa tazza
rossa per bere ai miei giorni
uno ad uno
nelle mattine pallide, le perle
della lunga collana della sete.
E se cadrá rompendosi, distrutto,
io, dalla compassione,
penseró a ripararla,
per proseguire i baci ininterrotti.
E ogni volta che il manico
o l'orlo si incrineranno
tornerò a incollarli
finché il mio amore non avrà compiuto
l'opera dura e lenta del mosaico.
                   ~
Scende lungo il declivio
candido della tazza
lungo l'interno concavo
e luccicante, simile alla folgore,
la crepa,
nera, fissa,
segno di un temporale
che continua a tuonare
sopra il paesaggio sonoro,
di smalto.

Valerio Magrelli













jueves, 30 de enero de 2014

JOSÉ EMILIO PACHECO. Carta a George B. Moore en defensa del anonimato






CARTA A GEORGE B. MOORE EN DEFENSA DEL ANONIMATO


No sé por qué escribimos, querido George.
Y a veces me pregunto por qué más tarde
publicamos lo escrito. Es decir, lanzamos
una botella al mar, harto y repleto
de basura y botellas con mensajes.
Nunca sabremos
a quién ni adónde la llevarán las mareas.
Lo más probables que sucumba en la tempestad y el abismo.

Sin embargo, no es tan inútil esta mueca de náufrago.
Porque un domingo
usted me llama de Estes Park, Colorado,
me dice que ha leído cuanto está en la botella
(a través de los dos mares: nuestras dos lenguas)
y quiere hacerme una entrevista.
Después recibo un telegrama inmenso
(lo que se habrá gastado usted al enviarlo).
En vez de responderle o dejarlo en silencio
se me ocurrieron estos versos. No es un poema,
no aspira al privilegio de la poesía
(no es voluntaria).
Y voy a usar, así lo hacían los antiguos,
el verso como instrumento de todo aquello
(relato, carta, drama, historia, manual agrícola)
que hoy decimos en prosa.

Para empezar a no responderle,
no tengo nada que añadir a lo que está en mis poemas,
dejo a otros el comentario, no me preocupa
(si alguno tengo) mi lugar en la historia.
(Tarde o temprano a todos nos espera el naufragio.)
Escribo y eso es todo. Escribo: doy la mitad del poema.
Poesía no es signos negros en la página blanca.
Llamo poesía a ese lugar del encuentro
con la experiencia ajena. El lector, la lectora
harán o no el poema que tan sólo he esbozado.

No leemos a otros: nos leemos en ellos.
Me parece un milagro
que algún desconocido pueda verse en mi espejo.
Si hay un mérito en esto –dijo Pessoa—
corresponde a los versos, no al autor de los versos.
Si de casualidad es un gran poeta
dejará cuatro o cinco poemas válidos,
rodeados de fracasos y borradores.
Sus opiniones personales son de verdad muy poco interesantes.

Extraño mundo el nuestro: cada día
le interesan cada vez más los poetas;
la poesía cada vez menos.
El poeta dejó de ser la voz de la tribu,
aquel que habla por quienes no hablan.
Se ha vuelto nada más otro entertainer.
Sus borracheras, sus fornicaciones, su historia clínica,
sus alianzas o pleitos con los demás payasos del circo,
tienen asegurado el amplio público
a quien ya no hace falta leer poemas.

Sigo pensando
que es otra cosa la poesía:
una forma de amor que sólo existe en silencio,
en un pacto secreto entre dos personas,
de dos desconocidos casi siempre.
Acaso leyó usted que Juan Ramón Jiménez
pensó hace mucho tiempo en editar una revista.
Iba a llamarse “Anonimato”.
Publicaría no firmas sino poemas;
se haría con poemas, no con poetas.
Y yo quisiera como el maestro español
que la poesía fuese anónima ya que es colectiva
(a eso tienden mis versos y mis versiones).
Posiblemente usted me dará la razón.
Usted que me ha leído y no me conoce.
No nos veremos nunca pero somos amigos.
Si le gustaron mis versos
qué más da que sean míos/ de otros/ de nadie.
En realidad los poemas que leyó son de usted:
Usted, su autor, que los inventa al leerlos.

Jose Emilio Pacheco
De: "Los trabajos del mar" (1983)

Poema leído por Solar del Bruto

Más sobre el poeta. Instituto Cervantes

Lecturas imprescindibles según Benito Taibo

Noticia de El País sobre su muerte.

viernes, 24 de enero de 2014

Encuadernación



Encuadernación: Tapas y guardas envejecidas

Tarifa: 12 €   Precio para libros hasta 23 cm. de alto.
           15 €     "         "         "     hasta 30 cm. de alto.  
           18 €     "         "         "     hasta 40 cm. de alto.    


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Contactar con: Librería Solar del Bruto
Teléfono: 968 202349

Lomo nuevo en tela


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Tarifa: 8 € (aprox. hay que valorar el caso)






 


 


Teléfono: 968 202349